Mujer florero
...De mayor quiero ser mujer florero...
Siempre imagino esta canción cuando me toca meterme en faena, ponerme el traje de maruja y poner un poco de orden y limpieza para que circulen las energías, que las tengo presas y escondidas en cada rincón de la casa. No me extraña que tengan miedo a salir...
Me he puesto música. Bailo enloquecida pasillo arriba, pasillo abajo. Hago como la que ordeno, como la que limpio, y vuelvo a bailar. Qué ganas!! Bailo y quiero que me vean bailar, pero no hay nadie. Pero no bailo como en la discoteca. Bailo como sólo se puede bailar a solas en casa. Y grito. Porque es gritar y no cantar.
Me he encontrado un anillo. Me lo he puesto. ¿En qué dedo se ponen los anillos? ¿En la mano derecha, en la izquierda? ¿En el corazón, en el anular? Al final me lo he puesto en el que mejor encajaba, el anular. Será que se hizo para llevar anillos. En la mano derecha. En la izquierda ya llevo el reloj, y ya eran demasiadas cosas para mis manos minimalistas. Así que ocupa el lugar de la alianza. Da igual, la que llevo es invisible. Ainss, es que no estoy acostumbrada a llevar anillos... Quiero decir, en los dedos, porque hay otros inventos por ahí que no son malos para probar...
De verdad que no...
Encuentro mil cosas que no sé qué hacer con ellas. Arrasé en la tienda de los veinte duros (¿cómo se llaman ahora...? El cambio de moneda traería consigo cambio de vocabulario, pero aun soy incapaz de adaptarme a alguno que otro...) El dependiente me regaló un pequeño peluche, un delfín amarillo. Dice el Feng Shui que traen suerte en el amor, los delfines,tienes que colocarlo en la habitación. Boh! Le buscaremos un hueco...
La verdad es que cogí manía a los peluches. Hace tiempo alguien se enteró de que los coleccionaba y se corrió la voz. Me llenaron la habitación de peluches. Llegó un punto que ya no sabía dónde meterlos. En la mudanza decidí que me desharía de muchos de ellos. Sólo los más originales he conservado. Bueno, mi abuela me los guarda hasta que me instale en algún lado (abuela, lo siento, sé que soy un culo inquieto, pero verás que sí, verás que ya paro. No sé si quiero, pero paro. Me quedaré quieta) Quizás en esa otra mudanza me deshaga del resto. No quiero peluches.
Las velas sí, no voy a seguir comprando, o al menos eso digo siempre, porque tampoco sé dónde meterlas, pero también se corrió la voz, y también me llenaron la habitación cual velatorio de formas, olores y colores. Pero me gusta. Me siento atraída por las velas. Hipnotizada. No sé, será que soy signo de fuego, y el fuego vuelve al fuego...
Bueno, vamos a lo que íbamos, que así no termino nunca.
...De mayor quiero ser mujer florero...







javier-caspito dijo
Pues eso es facil. Sólo hay que encontrar quien haga todo por tí.
17 Abril 2007 | 10:57 AM