La Semana Santa me pone los nervios de punta
Vengo de mala idea. La Semana Santa. No sólo no tengo vacaciones, sino que trabajo más. Pero eso es lo de menos. Me quejaría de verdad si no tuviese trabajo, y por suerte ayer mismo me renovaron por un tiempecillo más, parece un buen contrato. Puff! Alivio...
No, pero ahora no venía precisamente a eso. Sólo quería un par de minutos para quejarme. No quiero Semana Santaaaaa!!!!! Ay, María, cómo te entiendo. Cuando leí tu post me sentí exenta de los problemas que da estos días vivir en Sevilla, pero al salir esta tarde al centro comercial me he dado cuenta de que Ciudad Real también se convierte en una mini-gymkana en la que mi calle forma parte de la prueba principal.
Volver de comprar se puede convertir en un reto. Primero llegar a algún lugar cercano a mi casa. Cuatro vueltas y diez rodeos para que no me hubiese salido igual que ir andado a las compras. Después, el reto final, aparcar. Sudores, sudores. Hay un sitio! Mierda, es un garage... Busco algo más y encuentro. Unas cuantitas calles más allá. Un poquito lejos, sí... Ahora un paseíto hasta casa. Cargada además de bolsas. Por suerte no pesan demasiado.
Menos mal que compré ocho tabletas de chocolates Lindt Excellence (de lo mejorcito, señores)para quitarme las penas. Que éstas con pan son menos, y con chocolate, ya ni te digo.![]()
Con esto vengo a decir que, despejando tus dudas, buen amigo Ryu, cada vez me gusta menos la Semana Santa.
Todos en estas fechas se vuelven los más devotos, los más religiosos. Como en Navidad, después pasa y se olvida. Pero a diferencia de estas otras fiestas, en las que el espíritu vive para ayudar a quien lo necesita, la gente se dedica a hacer sus ofrendas de flores, joyas y dinerales (que prefiero ni saber cuantificar) a estatuas para que luzcan más hermosas. Respeto las creencias, pero no esta hipocresía, lo siento. Perdónenme, pero creo que hay gente que necesita más esa donación.
No pretendo un post interesante, ni divertido ni nada de eso que sé que no conseguiré con estas palabras. Sólo quería desahogarme. Y lo he conseguido. Me voy a ver una peli. A ver si el cine también amansa a las fieras...







javier-caspito dijo
Mi madre, religiosa donde las haya, debería leer que hay quien no quiere Semana santa.
3 Abril 2007 | 11:00 PM