Hay algo que tira de mí hacia abajo. Que me pesa porque me podría dar alas. Que me hunde porque me hace volar. Que me hace caer una y otra vez en lo que para mí es una dulce enfermedad.
Acabaré siendo estatua de sal. De mi mar no quedará agua. De mis sueños, sólo jirones. De mí misma ya no sé ni lo que queda.
Soy sonrisa, o lo era. Soy sonrisa, o lo pretendo. Pero a solas, en la oscuridad, el gato de Cheshire se apaga. En la oscuridad queda sólo eso, oscuridad.
En la noche, soledad, una luna, unas estrellas. Una constelación de Orión que me hace enfermar de infinita nostalgia. Con los pies arrastrándolos hacia delante, porque así lo quiero; con los ojos sintiendo hacia detrás, porque no lo puedo evitar. Que hago enfermar de infinita nostalgia, y no logro encontrar antídoto. No para mí, y menos para dar. Que a veces la dulzura es la peor de las medicinas. Y yo no conozco otra. Yo soy así. No puedo intentar ser lo que nunca quise ser. No puedo decir que no cuando dentro grita sí. Ni mentir tanto siendo tan transparente.
Acabaré por perder todo. Nada es eterno, eso lo sé. Pero todo puede ser lo eterno que queramos que sea. Y a veces el infinito me parece demasiado. Y a veces la nada me parece demasiado poco.

Creía muy difícil elegir una sola canción como preferida. Pero de elegir una, creo que sería ésta. Hay historias que te marcan; hay canciones que las acompañan. Pero hay canciones que parecen que hablan de tí...
Cuando los sapos bailen flamenco...


mmm... das que pensar.
Pero no estás solita, verdad Mar? Que la nostalgia no te pueda, niña, porque es un sentimiento agridulce...
Un besote por lo bonito que escribes, que me ha gustado mucho, mucho.
y felicidades...
El agua derrite la sal... y el amor también.... Un saludo Amiga.
Incluso la nostalgia parece buena cosa en la pluma de Marilia.
Pero te veo tristona estos días, niña....No sé, igual sólo es aparentemente...
Felicidades, mujer trabajadora, guapa y profunda....
Y un beso.
Es inevitable a veces caer en la nostalgia, pero con tu caracter seguro que no estas sola.Si tu eres pura dulzura y simpatía.
Muchos besos.
Pero mi niña, qué dices? Estatua de sal tú, que eres la dulzura personificada? Si eres el Mar, y el Sol y la Luna!
Cada vez que pasas por mi espacio dejas un rastro de miel en él, a mi no me engañas!
Feliz Día de la Mujer, preciosa!
Besos de Pan y Rosas!
Es verdad, en un caso extremo serás una estatua de azúcar!!!
Y ánimo, coño, que estamos todos de vuelta, gracias a los dioses!!!
Fuerza y honor.
Marta: No te preocupes, mi niña, que estoy demasiado bien acompañada. Las palabras no son siempre lo que parecen, a veces sentimientos, a veces historias, a veces cuentan a veces dejan camino libre a la interpretación.
Tengo una relación de amor/odio con la nostalgia. Es un dolor dulce pero también me ayuda a recordar lo mejor que hay en mí, y que no lo pierda.
Y me ayuda a escribir, y que tampoco pierda ésto. Algo que hacía algún tiempo estaba olvidando, y que gracias a vosotros, que me seguís, me animáis a que siga con ello con vuestras lecturas, apoyo y comentarios.
Me alegro de que te haya gustado tanto.
Un besazo, guapetona.
Raúl: Y la sal también es lo que queda de evaporarse el agua de mar. Y en lo que se convierte alguien que mira mucho atrás...
Saluditos, Raúl
José Antonio: Hoy puede que un poquito, pero sólo hoy, y sólo un poquito. Pero es que forma parte de mí; como he dicho más de una vez, soy una enferma nostálgica, me gusta ese sabor agridulce de la añoranza, y a veces me dejo llevar por ella.
No te preocupes, no es algo malo, al contrario: me hace más fuerte, me hace recuperar ganas, y luchar por lo que siempre quise y querer volver a tener lo que perdí que nunca tendría que haberse ido de mí.
Gracias, madre mía, cuántos piropos juntos!!
Un besazo a tí también
Melanie: Tú lo has dicho, es inevitable, casi necesario a veces.
Sí, tengo la suerte de contar con gente que no me deja sola, más de los que hubiese esperado.
Gracias, linda, gusta saber que tienes esa imagen de mí, y creo que no te equivocas, o al menos intento que no sea así...
Lidia: Lo de estatua de sal será porque soy mu "salá" Ajajaja *;P Tú sí que eres dulce y linda! Qué gusto da siempre verte por aquí. Me encantan tus visitas.
Un abrazo, preciosa.
Feliz día de la mujer a todas, porque todas son trabajadoras, dentro y/o fuera de casa, y cada día debe ser nuestro día, porque cada día luchamos por ello. Un beso para todas, y un ramillete de mimosas
Besitos
Nick!!!! Jo, la verdad es que a veces soy tan empalagosa que podría ser estatua de azúcar, sí. Pero también puedo ser "salá" como para ser una de sal *;P
Ánimo tú, coño, que eres al que le hace falta!!! Soy yo la que te tendría que animar a tí! Todos de vuelta y sin más idas, eh?
Un abrazo de esos gordos, gordos
Gracias por tu mensaje. Me ha llegado al alma (sobre tofo Forges, je je)
De nada, es un placer. Me alegro de que te haya gustado (sí, se sale ahí el Forges...)
Un beso
Voy a tomar la costumbre de venirme aquí por las noches, me relajo leyéndote, nos tomamos un té y vuelvo a mis crispaciones políticas. Un abrazo.
Entonces ni infinito ni nada, sólo la nostalgia; qué chica tan linda y tan sensible, espero visitarte más seguido.
Te saluda Alex.
Ejeje, Isabel, no te aconsejo siempre esa costumbre, que otros días ando bien acelerada, saco el torbellino que llevo dentro, y no te voy a dejar dormir... Pero me gusta de vez en cuando volver a ese rinconcito lírico, y dibujar con las palabras, acunar los sentimientos con las letras.
Te espero con ese té (bueno, de noche mejor un rooibos, no? Que entonces sí que no pegas ojo...)
Yo me pasaré por el tuyo para recargarme las pilas *;P Me ayuda a "desquitarme" Ajaja
Un abrazo
Alex: Gracias por tu visita, bienvenido. Puedes pasear por este rinconcito mío siempre que quieras, será un placer. Me apunto al tuyo, parece interesante.
Un saludo
Pero si ahora sales en portada y todo, cuánto lujo...
Me gusta el sabor de tu blog... Ahora me ha entrado antojo de te!!
Hola Marilia: Encierra un gran sentimiento este post..., y es además hermoso. La tristeza de la nostalgia puede revertirse en alegría, sabes? Porque normalmente lo que uno añora son países, personas o momentos felices y maravillosos. Suple tu nostalgia con las bendiciones que tienes ahora: juventud, inteligencia y belleza..., recibir amor y darlo a manos llenas es la forma segura de ahuyentar la tristeza. Un saludo. Madeleine
Ryu: Gracias por tu visita. Ya sabes que eres siempre bienvenido, y que nos tomamos aquí un té cuando te apetezca *;)
Señora Nostalgia: Yo también pienso lo mismo. Quizás la nostalgia sea una forma de reaccionar ante lo que un día tuviste y no te gustaría perder, como un motor que empuje tu fuerza, tus ganas.
Bienvenida a mi casita, estás siempre invitada.
Un saludo.
Mar me gsuta mucho lo que escribes y como lo escribes, como siempre, con mucho sentimiento, pero quiero leerte con más energía.... ¿me oyes?....
Ay, niña Anita, si es que soy masoca, me encanta regodearme en la nostalgia. A veces me doy estos permisos y luego pasamos página y a seguir sonriendo. No concederlos sería perjudicial. Y a mí, debo confesar, hasta me gustan *;P
No te preocupes por mí, que yo estoy bien.