Aquella divertida noche
Mi madre creía que estaba loca. De ser una niña calladita pasé a comerme el mundo a voces. Pero era sólo que empezaba a despertar de tanto silencio. El mundo ya me había comido a mí bastante...
Cenicienta tenía que volver a casa antes de las doce. Pero ese fin de semana no estaba dispuesta a ello. Había venido un amigo de Madrid. Un amigo tuno con toda su tuna. Sí, tengo amigos tunos, nadie es perfecto...Amigo nada más, que conste.
Y era mi obligación de anfitriona llevar amigas. Quizás también alcohol, que con eso los tendría contentos, la perfecta anfitriona para la tuna. Pero llevé sólo amigas. A las copas esperaba que al menos a alguna me invitasen, que la vida de estudiante tiene esas cosas. Bueno, yo no, yo no lo esperaba, pero sé que la Betty sí que lo esperaba, ella siempre sacaba el máximo provecho a sus encantos. Yo, más que cara dura, era descarada. Simplemente eso. Pero nunca he sido capaz de aprovecharme de la gente.
Nos perdimos por la judería, nos encontramos con tunos de otros sitios (es lo que tiene que se celebre en tu ciudad un certamen), intentaron ligar con nosotras, intentarían ligar con cualquiera, perdimos a los nuestros, los volvimos a encontrar, defendieron su territorio.
Aquel tugurio estaba escondido. Escondido primero en el barrio judío, escondido después bajo tierra. Menudas escaleras, qué empinadas. Habría que recordarlo para no empinar también demasiado el codo. Si no, nadie aseguraba que pudieses volver a estar sobre la tierra de arriba sin problemas. El alcohol, por experiencia ajena, que no propia, sé que es no es compatible con las escaleras.
Allí nos pusieron la música que nos gustaba para el momento. Pachangueo. Algo para cantar todos juntos, algo para bailar a solas, un poquito de salsa para juntar los cuerpos... Me encantaba subirme a la tarima y bailar. Una mano tiró de mí hacia abajo y seguí bailando con el dueño de aquella mano. Yo soy muy educada, y no rechazo una invitación. Además, sólo quería divertirme, nada más. Si debía de ser así, así sería.
Pero parece ser que aquella mano no era sólo una mano, que era un cuerpo, que era una boca, que tenía otro concepto de diversión al mío de aquella noche. Y, bailando ensimismada, o enmimismada más bien dicho, de repente me choqué con unos morros, y alguien me plantó un beso de la forma más inesperada y brusca que había conocido hasta el momento. Y de esa misma manera se me escapó la mano en forma de bofetón. Que no soy así, de verdad, que aunque descarada soy educada, pero me nació de dentro, no lo pude evitar. Es que más que un beso, fue una desfachatez. No había dado pie para recibirlo, o creo yo que no. Es que a veces, siendo como soy, puede que yo piense que no, y en realidad podría ser que sí. Pero yo sé que no, que no di pie, y basta.
Mi amigo quedó prendadito de una de mis amigas. Claro, cómo no, todas mis amigas son bien guapas. Y mu salás. Y buena gente. Cómo no iba a quedarse prendado de ella... Pero ella de él... Podría haber sido, pero no. Y mira que era buen chaval. Pero no fue. Lástima.
Una a una fueron cayendo todas, de sueño, de aburrimiento, de cansancio, de tener que volverme y ya está. Yo no quería que acabase la noche. Lo estaba pasando muy bien. Sabía que me quedaría como única representante femenina, pero no me importaba quedarme rodeada de tanto hombre ¿A quién le iba a importar eso? Si es que además, así te ven tan solita, tan desprotegida..., que te tratan como a una reina. A mí eso me daba igual. Yo lo estaba pasando bien y basta. Me sentía rodeada de iguales. Bueno, quizás el del beso y posterior bofetón no pensase lo mismo, pero después del incidente al menos se lo pensaba... Pero está bien eso de que seas una única mujer en un grupo de hombres, y sientas que te traten de igual, diciendo las mismas burradas que si estuvieran solos entre ellos, que no te miren con otros ojos que no sean los de "joder,tú, qué bien lo estoy pasando", en vez de "te metería en mi cama" ¿O puede que no sea eso factible? Los hombres, al fin y al cabo, hombres son. Pero al menos me hicieron sentir así, y eso estaba bien.
Quisimos continuar la noche cuando ya estaba todo cerrado. Tras colocar el candado a todos los garitos que conocía nos fuimos hasta la residencia donde se alojaban los tunos. Allí seguiríamos divirtiéndonos. Había algo de alcohol, unas guitarras, y seguro que tenían risas, y anécdotas, y "esto sólo me pasa a mí", y buen rollito...
Los Bermejales son unas casitas prefabricadas reservadas a la población estudiante, con una caseta de vigilancia y control en la entrada del recinto, todo él rodeado de una valla.
No, tú no puedes entrar. Ya, si sé que no va a pasar nada, pero no puedo permitir dejar entrar a mujeres. No, ya sé que no te vas a acostar con todos ellos, pero no puedes pasar, son las normas.
No sé qué se le iría a pasar por la cabeza al guarda, una chica con tanto tipo... Seguro que nada lejanamente similar a lo que estaba en las nuestras.
Pero yo me negué a que me lo negasen. Y si no era por las buenas, sería por las malas.
Allí, con unos sujetándome por los brazos, tirando, con otros en los que apoyarme los pies, levantándome, salté la valla. A pesar de la falda y todo ¡Que se me van a ver las bragas! ¡Bueno, da igual, qué más da! No, joder, no, que llevo medias, que no llevo pantys, y que llevo tanga, que no llevo bragas, que lo que se me va a ver es el culo... Además, el del beso era el que me estaba sujetando el pie para ayudarme a alzarme. Mira, ya da igual, de perdíos al río. Y como se le ocurra mirar p'arriba se lleva otro bofetón. Lo mismo ya no de indigación, sino de verdad.
Sólo cantamos, tocamos la guitarra y contamos historias. No hubo besos, como pensaría el guarda. Ni miradas lascivas, como imaginaría el guarda. Ni la cama sirvió más que para no tener que sentarnos en el suelo. No hubo más que risas entre amigos y desconocidos. Estuvo bien.
Lo estuve pensando toda la noche... Mi madre me iba a matar... Su niña nunca vuelve a casa a estas horas... Pero recordé que una vez me dijo "si por lo que sea, un día te retrasas y no puedes venir a la hora pactada, llama por teléfono, para que no me preocupe" Y la llamé. Sin más excusa, se lo planté al teléfono. "Por lo que fuese" era esta vez. Que no iba a volver todavía. Es que ya no iba a volver a la hora impuesta porque ya había pasado. Pero ella no sé acordó de aquellas palabras, se enfadó mucho y me dijo "¡vuelve ahora mismo!!" A mí me dio igual. Normalmente no me daba igual, pero ese día sí. No me conformaba con la noche. También quería chocolate con churros.
Llegué con el alba, y con los churros y el chocolate en mi estómago. Me recibió con un bofetón. Nunca me había pegado de esa manera tal hostia. (bueno, nunca me pegaba) Lo mismo debió pensar el del beso... Pero de verdad que le di flojito. Fue solo un bofetón de indignación. Yo, por contra, quedé castigada sin salir, y menos mal que poco después era mi cumpleaños, y me levantaron el castigo.
Yo sé que mi madre, en el fondo, sabe que no era mala, que podía parecer loca, pero sabe que en el fondo era coherente. Y que nunca haría más locura que la de la necesidad de sentirme viva. Que era responsable dentro de mis delirios.
Ahora mi madre piensa que soy responsable, todo lo que hubiese deseado en aquel entonces, que he llegado a ese punto en la vida en el que prima el equilibrio, le encanta verme así, que sea así. Tan formalita, con una vida tan planificada y dirigida. Y yo, sin embargo, creo que perdí esa chispa traviesa que me hacía sentir tan viva... Pero sé que la tengo por algún lado. Cualquier día de éstos me rebelo, la busco y la saco. De vez en cuando la saco. Pero debería pasearla más a menudo para recordarme cómo soy, cómo era, cómo me gusta ser.











elrincondeanita dijo
Qué no Mar que no la has perdido que yo he estado contigo y tienes esa chispa y mucha magia....
Ahora pero que mala que eras!!!!.... Yo ni loca me quedo sola con los tunos....
No si en eso diferimos, yo soy una seta, y a ti te encanta la parranda.... jajaja
He disfrutado mucho leyendo las aventuras y peripecias de una Mar jovencita... Lo del bofetón, muy bueno... -D
Un beso enorme!
Feliz jueves!!
1 Marzo 2007 | 01:01 PM