Deseo de felicidad
Este es un deseo de felicidad para alguien que lo merece. Alguien que un día pudo intuírla con forma de mujer. Pero pudiendo haber sido la mujer más adecuada fue la más errónea que podían haber escogido sus latidos.
Le entregó su corazón. Ella le dió un mordisco para saborearlo. Y él, ya sin ese trozo de corazón, la seguía mirando embelesado, aun sabiendo que la sangre que se derramaba por las comisuras de aquellos labios femeninos era la propia sangre que ya no tendría más; sin sentir ese dolor, anestesiado por sentimientos más fuertes. Quizás ella no quisiera arrancarle ese trocito. Quizás sólo quiso probar un manjar y al saborearlo se llevó esa pieza que ya no pudo devolverle. Quizás le hubiese dado también a él su corazón, pero no supo dónde encontrarlo, estaría en otro lugar. Porque dudo que no tuviese corazón, aunque por su actitud a veces lo pareciera.
Me duele que te hiciese daño. Me duele que jugase con los sentimientos. Las buenas personas deberían estar exentas de ser susceptibles de este dolor, de tener tanto amor que dar sin poder compartirlo.
El amor para mí siempre había sido muy sencillo: "me quiere", "no me quiere", o algo así... Pero conocer tu historia me descubrió una enorme escala de grises, que antes me había quedado siempre lejana y ahora veía tan de cerca; y ahora sufría, contigo, tan de cerca.
Ella quizás haga feliz a otros hombres, a otro hombre, y sólo quizás. A tí te dio sólo dolor, o no sólo, pero casi, porque los momentos bonitos fueron tan fugaces comparados con la herida que quedó después, tan profunda como intenso el amor compartido antes, pero más duradera... A tí sólo no supo saber quererte, poder quererte, permitirse quererte. Y un amor tan inmenso como el tuyo no podía estar limitado por estos permisos. Tú no creíste poder disfrutarla, poder tenerla junto a tí,poder merecerla, siendo ella quien debiera dudar si te merecía, si siquiera merecía a alguien. Y así ella acabó creyéndolo también.
No la creo tan mala, por mucho daño que te hiciese. E hizo mucho daño. Daño a una persona maravillosa que sólo sabía dar amor, tanto que se le escapaba por entre las rendijas de puertas cerradas. Tanto daño que una persona sola no podía cargar con ese peso.
No la culpo a ella, la verdad, pero lo que hizo ya no tiene vuelta atrás, ni manera de dar puntos a esas heridas que quedaron abiertas.
Deseo que seas feliz, amigo. Que si la felicidad viene de la mano de mujer no mereces menos que el trato como a un rey. Como quisiste tratarla a ella, como a una reina, y no pudo ser. Como te pudo haber tratado y no pudo ser.
Deseo que seas feliz por lo mucho que te quiero. Porque lo mereces











lamazmorradelandroide dijo
El amor a veces es un poco terrible, pero lo bueno que tiene, es qeu cuanto más ridículo hacemos, más felices somos.
Fuerza y amor, pero del bueno, sin mariconadas.
8 Febrero 2007 | 11:14 PM