El vacío de sentirse tan lleno. Un sólo camino habiendo dos. Encontrar vallado el atajo. Intentar saltarlo y verlo más alto todavía. Sin fuerzas para coger carrerilla, para tomar impulso. Sigue las baldosas. El camino hacia la felicidad. ¿No era por el atajo? Da igual, no pude mirar a dónde me conducía. Pero tengo la sensación de que detrás había un campo lleno de flores. Y una brisa fresca de primavera. Y mariposas, y pájaros. Sigue las baldosas. Quizás al final también haya un campo de flores, mariposas y pájaros. Tampoco lo sabrás mientras no recorras ese camino. Al fin y al cabo hay solo un camino. El otro está vallado. Y todos dicen que las baldosas conducen a la felicidad. No sé... siempre creeré que el camino polvoriento... Dejémoslo. Eso sólo lo sé yo...
Un mundo por delante lleno de frágiles certezas. Cicatrices que aun sangran. Heridas que se deshacen en borbotones. Preguntas sin respuestas. Mil respuestas para preguntas que no se hicieron.
Una montaña rusa: Hoy arriba, mañana abajo; voy a toda velocidad, freno de repente.
Hay una luz a la que me aferro, pero ¿cómo me voy a poder agarrar a una luz? Así seguro que caeré. Hay una oscuridad que no dejo escapar, que necesito que me cubra. Que me susurra las palabras de la poesía.
Canciones que nacieron para hacer daño si se escuchan. Los recuerdos más bellos son los que más duelen porque son sólo eso, recuerdos.
Hay una bella realidad. Sólo que a veces me cuesta saber cuánto es bella, cuánto más bella que los sueños. Porque los sueños, aun siendo sueños, nos hacen felices. Porque a veces preferirías dormir eternamente para que así te acariciasen. Porque por soñar pierdes la vida durmiendo no lo haces. Pero lo desearías. O vivir en el mundo de los sueños.
Una vida por vivir, llena de vida, llena de pereza. Siempre digo mañana, sin darme cuenta que se me escapa el hoy. Me marcho. Tengo cosas que hacer que estaba dejando para mañana.
Sobreviviré.
Foto: Playa de los muertos. Quien sabe cuántos momentos llegaron a su orilla...

Ya he gastado la concentración que tenía que dedicar hoy a los blogs así que no puedo leer tu post pero me gustaría decirte que me encanta saber que estás por ahí. Un abrazo
Y ahora llego yo, con mi dolor de cabeza, mis grupos O-Tosilatos y te digo lo siguiente, aferrándome al mago de oz, ten cuidado con los caminos de baldosas (amarillas) que llevan a un campo de preciosas flores, pues el aroma embriagador y potente de éstas puede matarte.
Y me voy con una frase de película, la máquina del tiempo, de Jeremy Irons (AKA MORLOCK CHIEF):
YO, HUMANO, TAMBIÉN TENGO MÁQUINAS DEL TIEMPO, LA QUE ME LLEVA HACIA ATRÁS EN EL TIEMPO SON MIS RECUERDOS; Y LA QUE ME LLEVA HACIA ADELANTE, SON SUEÑOS.
Fuerza y honor.
Está claro que hay un solo camino, un camino que has de recorrer, encontrarás pequeñas bifurcaciones y será cuando has de tomar decisiones.... El camino no es solo recto, hay curvas, baches, hoyos... Pero has de recogerlo, no utilices atajos que no llevan a ninguna parte... Los atajos se pagan caros.... Tu sigue recorriendo tu camino como tu yo interno te guíe..., que a donde tengas que llegar llegarás, hayas dado más o menos vueltas, pero llegarás, eso no lo dudes, porque yo no lo dudo... ¿Cual es tu destino?... Anda!... si lo supiésemos sería muy fácil... Eso solo lo sabrás cuando llegues a él... Y permanecerás un poco, porque el camino sigue y sigue.... Así que mucho ánimo.... Y olvida los atajos!!
Un besito enorme, preciosa!
Estoy de vuelta y te envío un montón de abrazos de la recámara, que estoy que desbordo :-P
Sigas el camino que sigas recórrelo feliz y en grata compañía, será mucho más llevadero. Suerte en tu camino. La mereces.
Lo mismo digo, Esquizo, un abrazo a tí también.
Nick, me ha encantado la frase que me has dejado, qué cierta es... Me centraré en viajar al futuro, que es el único que puedo modificar. Espero que mi máquina del tiempo funcione bien, y que los sueños sean una buena guía. Por cierto, captaste bien el color de las baldosas...! *;)
Ana, gracias por acompañarme en este camino. No sé a dónde llevará, como bien dices eso no se sabe. Pero lo importante será disfrutar del trayecto. Los atajos son sólo otra opción, no tienen por qué ser malos o buenos. Eso no se sabe hasta que no se camina por ellos.
Patrus! Bienvenida de nuevo! Nos perdemos más que una bolita... (ambas) Gracias por haberte cruzado en mi camino. Esos abrazos, qué bien sientan!! Unos cuantos más para tí, que ya se me iban acumulando en la recámara. Suerte también a tí en el camino de la vida
Besos a tod@s mis niñ@s
Hola hadita.
No hace falta que se agarres a esa luz, pero sí que la sigas, no le pierdas el rumbo. Si en algún momento no la ves, simplemente abre los ojos y la tendrás ante tí. Y sí, hay una vida bella, una vida llena de esos sueños de los que a veces no apetece despertar, pero que son los que te dan la vida, los que te proporcionan esa fuerza para seguir pisando baldosa tras baldosa.
Coger atajos? A veces viene bien, pero muchas otras desembocamos en un lugar sin salida o nos acabamos perdiendo. Aún así, es bueno arriesgarse de vez en cuando.
Este Franfrito te extiende su brazo por si necesitas apoyo para hacer el camino.
Mil besos y mil y un abrazos
Pero qué sabio eres, Franfri! Pisaré fuerte baldosa tras baldosa. Espero no necesitar muletas, pero contaré contigo si me hiciese falta, gracias.
Un fuerte abrazo, duendecillo