Soledades inconexas
Desde que inventaron los móviles, especialmente los manos libres, me da la sensación de que hay cada vez más locos por la calle que hablan solos. Antes los locos hablaban con sus soledades; hoy hablan con los móviles, aunque quizás sea también para hablar con ellas.
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La soledad, a grandes rasgos, ha sido la protagonista de mis escritos. Porque, al fin y al cabo, el desamor es soledad, fuese en ausencia de vivirlo o por la pérdida de éste. Y las grandes decepciones pueden llegar a llamar a la soledad.
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No sé cómo una madre se atreve a poner ese nombre a su hija. Para mí sería como una condena, un mal augurio. Soledad.
Conocí una chica que así se llamaba y nadie quería estar con ella. Bueno, yo sí, porque no sé cómo me las apaño, que acabo siendo defensora de las causas perdidas; o más bien de las personas perdidas. Quizás puede que sí sepa el porqué. Es una lástima que se condene de esa manera a personas por motivos tan simples. Hasta ahí llega, una vez más, la crueldad del ser humano.
Soledad. Hay nombres que te pueden marcar la vida. Y lo debes arrastrar contigo toda ella. Si además se te impone ese destino...
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Por suerte no me siento sola, hoy día no. Siento el calor de mucha gente que me arropa: unos con sus palabras, otros con sus llamadas, sus mensajes, y algunos sólo en el pensamiendo (porque hay que ver qué perezosillos son algunos para dejarse hacer notar. Pero yo sé que estais ahí) Y aun cuando creía que nadie estaba ahí contigo, siempre aparecía alguien para darte su aliento. Porque a la soledad completa no sé si se puede sobrevivir...
Sólo volveré a sentir la soledad cuando la elija como compañera por algunos instantes. Después pensaré que la soledad no es tan buena compañera para llevarla siempre consigo...
Gracias por hacer que la soledad no me acompañe.


Antonio Alviárez dijo
Marilia, lo de los móviles, da la oportunidad de hablar en voz alta o cantar en tu coche, sin que sea tan llamativo -al menos en las grandes ciudades lo es- Lo del nombre, tienes razón, creo que esta hace mucho por tu vida, parece mentira, pero siempre he tenido esta impresión.
Ahora la soledad es un estado relativo; para mi esta en mi mente.
Un saludo cordial
19 Octubre 2006 | 12:03 PM