Desnuda me siento indefensa.
Como si al perder la ropa me hubiese despojado de una armadura.
Y ya no puedo ocultar lo que soy, ni engañar fingiendo lo que ser desearía.
Con un mundo que dar. Y miedo.

Hola, amigos. He vuelto. O al menos eso creo y así espero, si no vuelve a haber un complot de la informática contra mí.

Después de tanto tiempo se me hace difícil comenzar de nuevo. Me da la sensación de que cualquier palabra que pueda escribir no son más que tonterías. Así que he empezado con aquellas que iba a dejar el día que se estropeó el ordenador, que quedaron en el aire aquella mañana en que me levanté y me llevé la sospresa de que mi pc se negaba a conectar a internet. De eso hace ya casi dos meses, madre mía...!

Aún tengo pendiente regalaros las fotos de mis encuentros cocteleros por Madrid, que no se me ha olvidado... Como siga a este paso, las voy a tener que colgar con las del siguiente, jajaja.

Os mando un beso enorme. Sí, os he echado muuuucho de menos. Pero aquí estoy. De mí no os librais *;)

Besitos a tod@s mis niñ@s